En Brasil entre 25.000 y 40.000 personas trabajan como esclavos, según la OIT Esta práctica se extiende principalmente en las zonas limítrofes de la selva amazónica, principal foco de pobreza en el país. Son principalmente hombres de entre 18 y 40 años. Brasil ha reconocido ante organismos internacionales la existencia de esclavitud.
Entre 25.000 y 40.000 brasileños trabajan en condiciones análogas a la esclavitud, señaló un informe de la Organización Internacional del Trabajo.
Según el documento, titulado "Trabajo esclavo en Brasil en el siglo XXI", dicha práctica está particularmente extendida en las regiones agrícolas limítrofes con la selva amazónica, donde muchas personas viven en "una situación de extrema vulnerabilidad y miseria".
Brasil reconoció la existencia del trabajo esclavo en 1992 ante la OIT y en 2004 ante las Naciones Unidas, y desde entonces miles de personas han sido rescatadas de esa situación.
Brasil reconoció la existencia del trabajo esclavo en 1992 ante la OIT y en 2004 ante las Naciones Unidas
Entre 1995 y 2005, un total de 17.983 trabajadores en régimen de esclavitud fueron libertados en acciones dirigidas por las autoridades, agregó el informe.
El coordinador del estudio, Leonardo Sakamoto informó de que "los mapas muestran que la expansión de las plantaciones coincide con los locales donde fueron libertados trabajadores".
Los liberados son en su mayoría hombres de entre 18 y 40 años, que dejan zonas pobres de los estados del norte y noreste del país en busca de una oportunidad en otras regiones y acaban en manos de bandas que les explotan a cambio de comida y, en algunos casos, de un pago irrisorio.
Libretas de deudas
Según la OIT, "la falta de alternativas para un grupo poblacional que no posee ninguna cualificación a no ser la propia fuerza manual, necesaria para trabajos pesados, como los de las haciendas; sumada a la falta de empleos regulares en el campo y la ciudad, amplía la oferta de mano de obra barata y deja a los trabajadores vulnerables".
El informe constata que para mantener a los trabajadores en situación de esclavitud, quienes los reclutan les cobran los gastos de transporte, ropas, alimentación e incluso de materiales de trabajo, que son registrados en las llamadas "libretas de deudas", para descontarles mensualmente de su insignificante salario.
De acuerdo con datos de la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT) que cita el informe, el estado amazónico de Pará, en el norte del país, es el que registra mayores denuncias con cerca del cincuenta por ciento de los casos registrados.
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