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Resistencia, Argentina
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| Fraude al seguro, una mala costumbre |
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| escrito por Dr. Claudio Geller - Estudio Geller & Asociados | |
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Para el autor de esta nota, la industria del reclamo por accidentes falsos se ha convertido en un gran dolor de cabeza para las aseguradoras. “Las maniobras mueven enormes sumas de dinero y son difíciles de descubrir”, asegura. La tecnología en materia de seguros, constituye una herramienta invalorable, sobre todo cuando se la utiliza para corroborar la veracidad de la información con la que se cuenta. Un cruce de datos entre aseguradoras puso en evidencia una maniobra fraudulenta montada por un grupo de personas que tenían relación entre si (por parentesco o laboralmente), con el objeto de simular accidentes de tránsito con lesiones de los involucrados, para obtener resarcimientos económicos de las compañías de los presuntos responsables. La investigación demostró que en 4 años se gestionaron 17 compensaciones por siniestros, muy presuntamente falsos. Por supuesto coincidían las identidades de los conductores, los contratantes de las pólizas, los lesionados, los vehículos denunciados, las lesiones que motivaban el pedido de indemnización se repetían e incluso los asegurados rotaban de roles para convertirse en víctimas. El propósito del grupo era tramitar y cobrar en distintas entidades compensaciones por accidentes, que muchas veces se vio frustrado por la labor de prevención desplegada por las compañías de seguros. La industria del reclamo por accidentes falsos se ha convertido en un gran dolor de cabeza para las aseguradoras, las maniobras mueven enormes sumas de dinero y son difíciles de descubrir. Frecuentemente bajo la superficie de los fraudes actúan grupos con ramificaciones en ámbitos diversos, estudios de abogados, médicos, personal de comisarías y mecánicos entre otros. Para combatir las maniobras, las compañías empiezan a compartir recursos, como sus bancos de datos, cuentan además con la posibilidad de denunciar penalmente a los estafadores. Cabe preguntarse si el aumento del fraude influye en el tratamiento dispensado por las entidades de seguros a los reclamos. La conjunción entre el mayor volumen de siniestros, el incremento de costos de reparación, el estado de necesidad generalizado por la situación económica, da como resultado un incremento en los fraudes al seguro. A veces el propio damnificado contribuye a la comisión del delito, aunque más no sea indirectamente, cuando “cede los derechos que le asisten para reclamar, a un tercero”, dando lugar a “manejos” poco claros o “transformaciones” del siniestro para obtener beneficios superiores. Frente a estas situaciones como se ha dicho, las aseguradoras han ido perfeccionando sistemas propios de detección de fraudes y también mecanismos de intercambio de información con otras colegas que permiten reconocer la existencia de ilícitos. Pero a pesar de ello siempre aparecen formas nuevas y es por eso que en muchos casos se opta por remitir a Estudios especializados aquellos siniestros que presentan dudas o situaciones que no concuerdan. Dr. Claudio Geller Estudio Geller & Asociados. |