|
Hacia el cambio organizacional
La función del CEO resulta ser fundamental al momento de efectuar procesos de estrategia comunicacional de las empresas. Los distintos factores de resistencia.
Las distintas experiencias en relación con cambios organizacionales permiten detectar que, en muchas ocasiones, las empresas enfrentan estos procesos disociados de estrategias comunicacionales. “La falta de alineación con la misión, visión y valores surge del abordaje que se ha efectuado de la planificación del cambio desde perspectivas individuales o sectoriales, que desconocen un análisis sistémico”, dice Lorena Steinberg, consultora en comunicación empresarial y docente de Ciencias de la Comunicación (UBA). Según la catedrática, los procesos de cambio dentro de una empresa implican transformaciones en sus hábitos de conducta. “En este sentido, la función del CEO constituye la piedra angular del cambio, ya que es él quien determinará la perspectiva desde la cual se analizará el mismo”, puntualiza. “Para poder generar credibilidad en el plan de cambio, el CEO deberá identificar cómo se manifiesta la resistencia natural y esperable a los cambios, el miedo frente a la incertidumbre, conocer y trabajar con las expectativas de los empleados, para negociar los nuevos vínculos entre los empleados y la organización. Esto incide en que el cambio sea percibido como una oportunidad y no como un conflicto o una amenaza”, dice Steinberg. En términos generales, existen distintos umbrales de aceptabilidad y reacciones frente al cambio. “Los que no desean el cambio por estar conformes con el statu quo; los que no imaginan en qué los beneficiará; los que están de acuerdo con el cambio pero no aceptan los primeros pasos que hay que efectuar, por considerarlos traumáticos para los actores involucrados; los que aprueban el cambio en su totalidad”, enumera la docente. Cada una de estas posiciones frente al cambio demandará el diseño de una estrategia comunicacional diferente. En este proceso es necesario dinamizar los sistemas y los soportes de comunicación que potencien la fluidez de los canales. “En muchas empresas, los valores sólo quedan en una etapa de definición, pero los miembros no saben cómo traducirlos en conductas. Por eso la comunicación de los valores tiene un rol fundamental en todo cambio organizacional. La comunicación implica una modificación del comportamiento del otro, para lo cual debe existir un código común y darle al receptor una información que sea significativa, para lograr un alto nivel de entendimiento”, indica. |